luis

Querido Luis: 
Llegaste como un gaucho sin caballo, un auténtico indio de melena negra, una crin lacia a la espalda y músculos definidos como un pura sangre. Eras una auténtica sonrisa, libre de anclajes, que venía a comerse la noche de Alcudia y en un mes ya era tuya. Durante dos décadas reinaste allá donde fuiste. Desde Marblau al Mestizo pasando por Cocos y Risco hiciste de la noche alcudiense un referente en la isla. Junto con Roberto, Javi, Jose y el resto del equipo formaste una familia nocturna donde pudimos soslayar nuestras frustraciones semanales en ambientes distendidos. Pero la crueldad de la vida ha querido que ahora ya solo compartamos esos recuerdos, no podremos esperar nada nuevo.Como si de un Lp se tratase volveremos a poner la aguja en el inicio y dejaremos volar nuestra memoria una y otra vez por el recuerdo hasta que algún día te encontremos de nuevo en un precioso chiringuito que hayas montado allá arriba y nos preguntes como siempre: Hey! Como te va la vida?.
La vida, ese fragmento efímero de eternidad es tan imprevista y cruel que dan ganas de no vivirla. Como asimilar hechos tan brutales como este?: Ayer estabas, hoy ya no estas. Qué has hecho tú para merecer ese trato del destino y nosotros para soportar esta ausencia? A quien debemos acudir para escuchar una respuesta irracional porque la razón es insostenible? Como diría Bob Dylan la respuesta está en el viento y a nosotros solo nos queda temblar y acurrucarnos hasta que el tiempo nos aleje del dolor y el fuego provocado se convierta en rescoldo agradable para nuestra aturdida memoria, siempre invocando a los dioses que esto, por favor,no se repita más nunca. Fuiste un luchador al que no le derrotó el alcohol ni las drogas sino la crueldad de la noche y quizás el pensar que como tu espíritu era de veinteañero, tu cuerpo también lo era y a 200 metros de tu hogar en plena tiniebla te adentraste hacia la eternidad.

Suso Álvarez